Lana Corriedale de cero impacto ambiental
Telar de la Nona: Colores que sanan
Tejer fue mi forma de sanar. Trabajo con uno de los materiales más nobles y sustentables de nuestra tierra: la lana natural de oveja Corriedale. A diferencia de los clásicos tonos tierra, mis telares buscan transmitir la alegría a través de colores vivos y llamativos. Nunca tejo el mismo color dos veces; cada prenda es una pieza única diseñada para abrigarte con la calidez magallánica y viajar contigo por el mundo.
Encontrar la belleza en lo simple
Autoctonito: El espíritu del bosque
Mi trabajo nace de rescatar, no de destruir. Recolecto madera y trozos olvidados para darles una nueva vida, esperando hasta un año su secado natural. Así nacieron los ‘Autóctonos’: esculturas únicas inspiradas en el pueblo Selk’nam y creadas casi por casualidad al jugar con las formas. Cada pieza es una invitación a volver a la infancia, usar la imaginación y llevarse un fragmento irrepetible del espíritu de la Patagonia.
Funcionalidad y resistencia hecha a mano
Maru de Prada: Vida infinita
Cambié el ruido de Santiago por la paz de Natales y encontré en el cuero un material noble de ‘vida infinita’. Lo que empezó como una necesidad personal de tener un morral resistente, se convirtió en un oficio de pasión autodidacta. Cada producto está pensado para durar y resistir el clima patagónico, con la posibilidad de personalizarlo con pirograbados que convierten un accesorio funcional en un recuerdo eterno.









